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sábado, 25 de diciembre de 2010

Galletas de navidad (II)

Macarena conoció mi blog y a las pocas semanas me envió 3 recetas. Esta es la primera que preparo y este verano espero subir las otras 2. Es una receta muy rica de galletas de navidad. Como equipamiento especial recomiendo una lata de horno con aislación térmica, para lograr una cocción uniforme de la masa.


Ingredientes para la masa


1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1/2 cucharadita de nuez moscada en polvo
1/2 cucharadita de clavos de olor en polvo
3 cucharaditas de canela en polvo
2 cucharaditas de polvos de horneas
3 tazas de harina
2 tazas de azúcar flor
1/3 taza de chocolate amargo en polvo
100 g de mantequilla con sal
1 huevo
3 yemas
100 g de nueces molidas (trozos de menos de 1 mm)
3 cucharadas de leche entera



Preparación


Pre-calentar el horno a 200°C. Cernir en el bowl de una batidora de pedestal todos los ingredientes secos. Agregar el resto de los ingredientes y batir por 3 minutos con la paleta para masas blandas, hasta formar una masa consolidada, brillante y que no se pega a las paredes del bowl ni a los dedos. Espolvorear ligeramente el mesón con harina. Poner 1/3 de la masa, espolvorear harina sobre la masa, y adelgazar con el uslero hasta dejar un círculo de 5 mm de espesor. Cortar las galletas con formas ad-hoc para navidad - nosotros usamos ángeles, bastones, pinos y estrellas. Poner sobre una placa de silicona (sin enmantequillar) dejando 5 mm de separación entre cada galleta; montar la placa sobre una lata de horno aislada. Llevar al horno por 10-12 minutos, hasta que estén cocidas pero todavía algo blandas. Como la masa es oscura, es difícil determinar el punto exacto de horneado - si se pasan de tiempo, quedan duras y mi preferencia es galletas semi-blandas. Retirar del horno y dejar enfriar en una parrilla metálica.


Ingredientes del betún


2 tazas de azúcar flor
clara de 1 huevo
1/2 limón
colorantes líquidos para comida (opcional)


Preparación del betún


Batir las claras con un balón de alambre manual. Agregar la mitad del azúcar flor y jugo de limón. Formar una pasta espesa, ajustando con cantidades progresivas de azúcar flor. Debe quedar con la consistencia de una miel muy espesa. Dividir el betún en 3 partes. Dejar una parte blanca, en otra agregar 10 gotas de colorante rojo, y en la última 5 gotas de colorante azul y 5 gotas de colorante amarillo. Integrar los colorantes en cada lote. Montar el betún en bolsas ziploc pequeñas. Sellar las bolsas. Cortar 1 mm en una esquina y presionar la bolsa para que salga una pequeña cantidad de betún por el corte. Una vez decoradas, dejar sobre el mesón toda la noche para que el betún se endurezca. Guardar las galletas en un recipiente hermético, idealmente por 1 semana antes de comerlas (esa es la parte más difícil de la receta....). Las especias "maduran" en el interior de la galleta y se logra un sabor más intenso cuando han sido guardadas por cierto tiempo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Kuchen de nuez

Este kuchen lleva una masa suave y un relleno bastante denso. Lo ideal es cortar las porciones cuando el relleno todavía está caliente, para que no se desarme la masa. El sabor del relleno es parecido a un toffee. Como equipamiento especial se necesita un termómetro de caramelo.


Masa


200 g de harina
5 g de polvos de hornear
100 g de azúcar
90 g de mantequilla
1 huevo


Pre-calentar el horno a 200°C. Enmantequillar un molde de kuchen. Poner todos los ingredientes en un bowl de vidrio. Con 2 cuchillos o con un cortador de masa, cortar la mantequilla sobre el resto de los ingredientes, hasta dejar una consistencia de migajones de menos de 5 mm. Con las manos unir la masa. Cubrir el mesón con 2 trozos traslapados 10 cm de alusaplast, de 40 cm de largo cada uno. Poner la masa sobre el plástico, espolvorear con un poco de harina y estirar la masa con un uslero, hasta dejarla del tamaño del molde (unos 5 mm de espesor). Levantar el plástico y dar vuelta la masa sobre el molde. Retirar el plástico. Acomodar la masa para que quede pareja sobre el fondo y los lados del molde. Pinchar la masa con un tenedor para evitar que se formen burbujas en el horneado. Llevar al horno por unos 12-15 minutos, hasta que la masa esté cocida y comenzando a dorarse en los bordes. Si esta masa se hornea más tiempo quedará muy quebradiza. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.


Relleno


200 g de azúcar
40 g de glucosa
60 g de agua
10 g de miel
140 g de crema (35% de materia grasa)
200 g de nueces sin cáscara


Picar las nueces en un procesador de alimentos, dejando trozos de menos de 5 mm. Poner en una olla el azúcar + glucosa + agua. Calentar por unos 5 minutos hasta formar un caramelo claro. Agregar la miel y la crema. Revolver constantemente hasta que llegue a 125°C. Retirar del fuego y agregar las nueces picadas. Vaciar caliente sobre la masa, repartiendo rápidamente el relleno sobre toda la superficie. Este paso es crítico, porque el relleno endurece en menos de 1 minuto.

Cortar las porciones mientras el relleno todavía está caliente.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Galletas de queso parmesano

Preparé estas galletas para compartir con nuestros amigos Marco y Paty en el bicentenario de Chile. La receta es simple y el único cuidado que hay que tener es la manipulación del producto final - las galletas son extra-frágiles y lo ideal es servirlas en el mismo plato en que se enfrían.


Ingredientes


1 taza de harina
60 g de mantequilla
2 yemas
60 g de queso parmesano
1 cucharadita de mostaza en polvo

Una pizca de sal


Preparación


Pre-calentar el horno a 200 grados C. Mezclar todos los ingredientes en un procesador de alimentos o en una batidora de pedestal con la paleta de masas blandas. Una vez que se unan los ingredientes, formar con las manos un cilindro de 2.5 cm de diámetro y cortar las galletas con 3 mm de espesor. Poner sobre una lata de horno y aplastar cada galleta con un tenedor. Hornear por 10 minutos, hasta que estén doradas. Retirar con mucho cuidado de la lata del horno, ya que son frágiles.

miércoles, 21 de julio de 2010

Kuchen de yogur con frambuesa

Mi amigo Ignacio preparó este kuchen en una junta para celebrar las vacaciones de invierno. Es una receta muy simple y de éxito asegurado. Sorprende que el relleno no lleve huevo, maicena u otro agente gelificante. Al parecer el relleno gelifica por el pH bajo de las frambuesas, o bien porque los yogures que se comercializan en Chile tienen gelatina dentro de sus ingredientes.


Ingredientes


80 g de mantequilla
1/2 taza de azúcar
1 huevo
2 tazas de harina cernida
2 cucharaditas de polvos de hornear
5 cucharadas de leche fría
1 tarro de leche condensada azucarada (397 g - usamos de marca Leche Sur)
510 g de yogur natural, sin sabor (3 potes individuales - usamos los de marca Soprole)
225 g de frambuesas congeladas o frescas


Preparación


Mezclar el yogur con la leche condesada. Batir a mano durante 1 minuto. Agregar las frambuesas y revolver, reservando unas 10-15 frambuesas "perfectas" para decorar la parte superior del kuchen. Dejar que el relleno descanse mientras se prepara la masa.

Pre-calentar el horno a 200°C. En un bowl mediano poner la mantequilla, huevo, azúcar, harina, polvos de hornear y leche. Con un cortador de masa trozar la mantequilla hasta integrarla con los otros ingredientes; finalmente unir con las manos y formar una bola. Enmantequillar un molde de torta de fondo desmontable. Montar la masa cubriendo el fondo y los lados del molde, hasta aproximadamente la mitad de la altura del borde. Llevar 10 minutos al horno y luego vaciar el relleno. Llevar al horno por 30 minutos y luego montar en la parte superior las frambuesas "perfectas" que se reservaron para decorar. Seguir horneando por 20 minutos más, hasta que el relleno esté firme - esto se prueba tocando la superficie con el dedo: si no se pega a la piel, está listo. Retirar del horno y dejar enfriar al menos 1 hora antes de cortar. Remover el borde metálico del molde y servir.

Variación: en versiones 2.0 de esta misma preparación he usado un molde más grande, de 30 cm de diámetro. Al dejar la masa y el relleno más delgados, se puede reducir el tiempo de horneado y realizar solo una fase de montaje (frambuesas no-tan-perfectas y perfectas al mismo tiempo), dejando en el horno 30 minutos en total.

Pan de cebolla caramelizada y queso parmesano


Este pan es fácil de preparar y es perfecto para servir como aperitivo en el almuerzo de un día domingo. Lo preparamos con mi amigo Ignacio, para celebrar el inicio de las vacaciones.


Ingredientes


1 1/2 tazas de agua tibia
1 cubo de 20 g de levadura fresca
2 cucharaditas de sal
4 tazas de harina
1 cebolla grande
2 cucharadas de mantequilla
1/2 cucharadita de sal de mar
1/2 cucharadita de paprika picante
80 g de queso parmesano
1 huevo


Preparación


Disolver la levadura en el agua. Agregar la harina y sal, mezclar y amasar 10 minutos a mano o 3 minutos con una batidora de pedestal. Llevar la masa a un bowl y cubrirla con film plástico. Dejar leudar en un lugar tibio; en invierno normalmente dejo el bowl con la masa dentro de otro bowl más grande, al que le agrego 1.5 litros de agua tibia.

Cortar la cebolla en cuadritos de 5 x 5 mm. Calentar la mantequilla en un sartén grande. Una vez derretida, agregar la cebolla, sal de mar y paprika. Revolver para que no se peguen y saltear a fuego medio durante 10 minutos, hasta que la cebolla esté completamente caramelizada (color café claro) y el volumen sea la mitad del tamaño original. Este proceso le entrega un sabor especial a la cebolla y también la deshidrata. Eso facilita que la masa del pan quede cocida en forma uniforme. Retirar del fuego y dejar enfriar 5 minutos. Luego agregar el queso rallado y el huevo, revolviendo para integrar todos los ingredientes.

Una vez que la masa duplique su volumen (cerca de 1 hora), purgar el CO2 y poner sobre el mesón con una capa delgada de harina. Espolvorear más harina sobre la masa y con un uslero estirar hasta formar un rectángulo de 40 x 60 cm. Sobre la masa agregar la cebolla + queso + huevo; distribuir la cebolla dejando 2 cm libres en los bordes. Con una brocha de cocina mojar ligeramente los bordes de la masa. Tomar el extremo delgado de la masa y enrollar en la dirección del lado largo. Sellar los extremos y el borde expuesto, apretando la masa con los dedos. Rotar el rollo para dejar el lado sellado hacia abajo. Montar sobre una lata de horno y doblar en forma de "U". Leudar por 30 minutos y luego llevar al horno a 200°C por 50-60 minutos, hasta que esté dorado y al golpear con el dedo la hogaza por abajo tenga un sonido hueco. Si el pan se dora por arriba, pero por abajo no tiene el sonido hueco, ponerlo 5 minutos más en el horno, pero directamente sobre la parrilla (sin bandeja); eso ayudará a secar y dorar la parte inferior, para completar el hornado. Dejar enfriar 10 minutos antes de cortar.

lunes, 19 de julio de 2010

Pan de centeno

Uno de mis mejores recuerdos de infancia es un pan de centeno que todavía hacen en la Panadería Junge de Valparaíso. Es un pan muy oscuro, denso, y con una textura entre crujiente y "chiclosa" al masticarlo. Se sienten los trozos de las semillas de centeno. El verdadero pan de centeno se hace con la harina integral de dicho cereal. En panaderías que no siguen la línea tradicional venden un pan de "centeno" falso, coloreado con café y con trozos de semillas de trigo... nada comparado con el pan de Junge. Esta es una recreación del pan original de Junge, pero con una fermentación rápida; el pan original requiere de una fermentación de 3 días en un partidor, el que se suma a masa fresca. El ingrediente crítico es la harina de centeno, que se encuentra en las tostadurías de la Av. Pedro Montt en Valparaíso. Preparé este pan para compartir con mi amiga Mim, autora del blog La once perfecta.


Ingredientes


250 g de harina integral de centeno
230 g de harina blanca de trigo
330 ml de agua tibia
10 g de mantequilla
5 g de miel
1 1/2 cucharaditas de sal
1 cucharadita de levadura en gránulos


Preparación


Disolver la levadura en el agua. Agregar el resto de los ingredientes y amasar 10 minutos a mano o 5 minutos en una batidora de pedestal. Dejar leudar 2 horas, purgar el CO2, y dejar leudar otros 30 minutos en un molde de pan enmantequillado. Pre-calentar el horno a 200°C y hornear por 35-40 minutos, hasta que esté dorado y al golpear el fondo de la hogaza con el dedo se escuche en sonido hueco. Enfriar al menos 30 minutos antes de cortar (de lo contrario se deforma al cortarlo). Si se cuenta con una máquina para hacer pan, poner todos los ingredientes en el contenedor y usar un programa de pan rápido.

Este pan se conserva bien por 1-2 días como máximo; luego se desgrana con facilidad. Una vez frío (2 horas post-horneado), recomiendo conservar el pan en rebanadas listas para servir, las que se congelan en una bolsa ziploc a -18°C. Para descongelar las rebanadas simplemente se ponen en el tostador eléctrico, dándoles un minuto más que si fuera pan fresco.

sábado, 3 de julio de 2010

Popovers de queso


Estos panecillos ligeros son un clásico del desayuno y del brunch en EEUU. Requieren de ingredientes muy simples. El único detalle que a veces causa dolores de cabeza es saber cuando sacarlos de horno. Aún cuando se pueden recalentar, es mejor preparar los que uno piensa que se pueden comer en forma simultánea, porque pierden su "gracia" al día siguiente... estos panecillos se desinflan a los pocos segundos de sacarlos de horno. Lo ideal es servirlos muy calientes, recién horneados, aún cuando los comensales se quemen los dedos.


Ingredientes


1 taza de harina
1/2 cucharadita de sal
1 1/4 tazas de leche entera
2 huevos
1 cucharada de mantequilla derretida
100 g de queso mantecoso


Preparación


Pre-calentar el horno a 250°C (horno fuerte). Preparar 12 moldes de queques individuales - si son de teflón o aluminio, untar los bordes y el fonde con mantequilla y agregar una delgada capa de harina, agitando para cubrir todos los lados. Eliminar el exceso de harina con un golpe por el fondo de los moldes. Durante el horneado la masa "trepa" sobre los bordes del molde, por lo que es importante que está cubiertos en forma homogenea con mantequilla y harina. Si se usan moldes de silicona no es necesario agregarles mantequilla ni harina, ya que el material permite que la masa trepe sin ayuda, y también evita que se peguen en el fondo o los lados.

Cortar el queso en 12 cubos de igual tamaño.

Mezclar la harina con la sal en un bowl mediando. En otro bowl batir ligeramente los huevos con la leche y la mantequilla derretida. Agregar el batido sobre la harina y revolver rápidamente. Vaciar sobre los moldes, dejando cerca de 1/4 de cada molde con batido. En el horneado la masa aumenta 4-5 veces su volumen, por lo que no se puede agregar más batido que esa cantidad en cada molde. Agregar un cubo de queso en cada molde, flotando sobre el batido.


Llevar al horno pre-calentado por unos 35-40 minutos, hasta que sobresalgan 1-2 cm de la parte superior del molde y estén dorados. Servir muy calientes, recién sacados del horno. Estos panecillos se desinflan a los pocos segundos y son casi completamente huecos. En su interior se forma una delgada película de masa en un estado de gel, y el queso queda en el fondo y en la parte superior. Si uno quiere que no se desinflen, se pueden dejar 30 minutos más en el horno apagado, hasta que se sequen completamente. Mi preferencia es servirlos muy calientes y no darles el secado final, ya que se pierde la consistencia gelatinosa en su interior.

lunes, 28 de junio de 2010

Croissants de boulanger



Mi hijo es un fanático de las medialunas de los Pronto Copec. Personalmente las encuentro muy "de batalla"... siento el sabor a margarina y no las puedo comer. Un día le dije que prefería no comprarle medialunas en la bencinera, y que al llegar a casa las prepararíamos. Este fue el resultado... de 2 días de trabajo. Ya que naturalmente me despierto temprano, terminé las medialunas a las 8 AM de una fría mañana de otoño, para lo cual me levanté a las 6 AM. Por el frío se produjo condensación sobre el lente de la cámara (por eso la primera foto se ve difumada). Esta receta permite preparar croissants para un lote grande de gente. Como es mucha masa, es recomedable cortarla en 2 y congelar una mitad. Con la masa descongelada preparé 48 mini-medialunas cerca de un mes después.


Ingredientes


340 g de mantequilla con sal
3 cucharadas de harina

1 taza de agua tibia (37°C)
2 1/2 cucharaditas de levadura en gránulos
1 cucharada de azúcar granulada
2 3/4 tazas de harina
3/4 cucharadita de sal
2 cucharadas de mantequilla con sal
1 yema
1/2 cucharadita de leche
1/2 taza de azúcar flor
1 cucharadita de agua


Preparación


El primer paso es amasar la mantequilla para que quede flexible. Se hace mezclando los 340 g de mantequilla con las 3 cucharadas de harina. Se puede hacer sobre un mesón con la harina, golpeando la mantequilla con un uslero. Yo lo hice en una batidora de pedestal, con la paleta para masas blandas. Una vez trabajada la mantequilla hay que darle forma de libro, formando un rectángulo de 22 x 15 cm, y guardarla en el refrigerador (en verano) envuelta en film plástico; si la cocina y el mesón están fríos, se puede dejar a temperatura ambiente.

En un bowl grande disolver la levadura en el agua tibia. Agregar el azúcar granulada, sal, harina y las 2 cucharadas de mantequilla ablandada. Amasar por 10 minutos a mano o 3 minutos con una batidora de pedestal con la paleta para masas duras. Dejar reposar la masa 5 minutos.

Espolvorear harina sobre el mesón de la cocina. Poner sobre el mesón la masa y espolvorear con un poco de harina. Con un uslero formar un rectángulo de 20 x 40 cm. Poner el rectángulo de mantequilla sobre los 2/3 inferiores de la masa, dejando un borde de 2-3 cm sin mantequilla. El borde que queda son mantequilla se dobla cubriendo el tercio superior. El tercio inferior también se dobla, como si uno estuvise doblando una carta. Los bordes se sellan apretando con los dedos. Espolvorear la masa con un poco de harina. Suavemente, con el uslero estirar la masa hasta formar un rectángulo de 20 x 45 cm. Doblar el tercio superior hacia abajo. Doblar el tercio superior hacia arriba. Nuevamente espolvorear la masa con harina y uslerear hasta dejar un rectángulo de 20 x 45 cm. Doblar los tercios superior e inferior. Cubrir la masa con film transparente, sellando bien. Llevar la masa al refrigerador por 30 minutos.

Repetir 2 veces el procedimiento de estirar, doblar, refrigerar. Envolver la masa en film plástico. En este punto recomiendo cortar en 2 la masa y congelar una mitad, en una bolsa ziploc. El resto de la masa debe reposar en el refrigerador toda la noche.

Estirar la mitad de la masa que se guardó en el refrigerador, hasta formar un rectángulo de 30 x 60 cm. Cortar en 2 rectángulos de 15 x 60 cm. Cortar triángulos de base 11 cm. Formar los croissants enrrollando la masa desde el extremo ancho hacia el angosto. Doblar las esquinas para darle forma de medialuna. Poner los croissants sobre una lata de horno (sin enmantequillar) o sobre una plancha de silicona para horno, espaciándolos 5 cm. Dejar leudar la masa por 1 a 1.5 horas, hasta que aumente de volumen en casi 50%. Pre-calentar el horno a 190°C.

Mezclar la yema con la leche y pintar la superficie de los croissants. Llevar al horno por 25 minutos, hasta que estén dorados. Retirar de la lata del horno y dejar enfriar sobre una parrilla.

Se pueden servir "salados", para untar con mantequilla o hacer sandwiches con queso, jamón o palta. Mi preferencia es servirlos con una suave cobertura glaceada. Para ello se mezcla el azúcar flor con 1 cucharadita de agua. Revolver bien hasta formar una pasta espesa y pintar la superficie de los croissants recién salidos del horno. El glaceado evitará que se seque el producto terminado, pero de todas formas es recomendable guardar los croissants en un recipiente hermético, para evitar que se humedezcan.

Para descongelar la otra mitad de la masa, dejar en el refrigerador, en la misma bolsa ziploc en que se guardó, durante toda la noche. A la mañana siguiente estirar la masa con un uslero sobre el mesón con una suave capa de harina, y repetir el procedimiento de corte que describí antes.

domingo, 13 de junio de 2010

Budín de repollo


Este fue el intento N°288 para conseguir que Nicolás coma verduras. Fallé. Sin embargo, los adultos lo disfrutamos. Un budín parecido comía cuando chico, con pan rallado en vez de sémola, y trocitos de tocino frito. Esta versión es vegetariana y usa como agentes gelificantes al huevo y la sémola. El saborizante especial de este plato es el comino alemán o comino del prado - en inglés "caraway" - una semilla de la familia del apio que se asemeja en sabor al anís. El nombre científico de este producto es Carum carvi. Se encuentra en supermercados con sección de comida gourmet, en los aliños importados. Si no se cuenta con este aliño, un buen reemplazo es la paprika (1 cucharadita) - da otro sabor, pero permite generar el contraste necesario para que no tenga solo gusto a queso el plato.


Ingredientes


1 cebolla grande (250 g)
1 repollo pequeño (750 g)
2 cucharadas de mantequilla
1 cucharadita de comino alemán (caraway)
1 cucharada de sal de mar gruesa
1/4 cucharadita de pimienta negra molida
4 huevos
200 g de crema (35% de materia grasa)
1 taza de leche
80 g de queso rallado
1/3 taza de sémola
1/2 cucharadita de sal de cocina


Preparación


Cortar la cebolla en cubos pequeños de 4 x 4 mm. Picar el repollo en tiras de 4 mm de ancho.

Derretir la mantequilla en un wok grande de teflón a fuego fuerte. Una vez derretida, agregar la cebolla y freir revolviendo constantemente hasta que comience a estar dorada. Agregar la sal de mar y semillas de comino alemán. Agregar el repollo picado. Seguir revolviendo por unos 10-15 minutos, hasta que el volumen baje a la mitad y el repollo esté blando.

Enmantequillar una budinera. Agregar el repollo con la cebolla. Pre-calentar el horno a 200°C

En un bowl de 3 litros de capacidad mezclar los huevos, crema, leche, sal de cocina, pimienta, queso rallado y sémola. Mezclar bien y vaciar sobre el repollo. Llevar al horno por unos 40-50 minutos, hasta que al insertar un cuchillo éste salga limpio y la superficie esté dorada. Servir caliente, como plato principal para los vegetarianos o como acompañamiento de carnes rojas para los no-vegetarianos.

Papas nuevas al gratín

Este es un plato que requiere de una paciencia extrema para pelar las papas, pero si uno opta por la vía más "natural" podría incluso dejar las papas con cáscara. El resultado es bastante gratificante y justifica el tiempo de dedicación. Los dos "secretos" para lograr un resultado sorprendente son el método de cocción (al vapor) y el poder conseguir papas nuevas, que todavía no formen una piel dura. En Chile se le llama también a dicho producto agrícola "papas chancheras", haciendo referencia a que antiguamente las papas que no terminaban su desarrollo eran usadas para alimentar chanchos. Ahora se valora más este tipo de productos, ya que se sabe que el valor nutritivo es igual que una papa madura, e incluso pueden ser más sanas al tener menos carbohidratos. Es complejo cocinar papas nuevas, ya que muy fácilmente pueden quedar sobrecocidas. Es por ello que sugiero prepararlas al vapor. En la vaporera se puede ver si algunas comienzan a explotar, un claro signo de que están listas.


Ingredientes


2 kg de papas nuevas, de menos de 4 cm de diámetro
2 pimentones
2 cebollas grandes
150 g de queso mantecoso
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de paprika
1/4 cucharadita de pimienta negra molida
2 cucharadas de aceite de oliva


Preparación


Cocer las papas en una vaporera o en una olla al vapor, con un separador para que no queden en contacto directo con el agua. Una vez que se pueda introducir un cuchillo con facilitad, luego de unos 20-25 minutos de cocción, retirar de la vaporera y dejar enfriar por 1 hora (esto es para no quemarse los dedos...). Pelar las papas, retirando con cuidado la piel sin alterar la forma. Remover los "ojos". Poner las papas en una budinera grande, ligeramente enmantequillada.

Cortar la cebolla en 2. Dejar las mitades boca abajo y cortar en trozos paralelos de menos de 3-4 mm de ancho. Poner 1 cucharada de aceite y los aliños en un sartén grande, tipo wok, de teflón. Calentar a fuego fuerte por unos 30 segundos y luego agregar la cebolla. Freir hasta que esté dorada, unos 5-7 minutos, revolviendo constantemente. Poner la mitad de la cebolla caramelizada sobre la primera capa de papas y cubrir con la segunda capa de papas. Agregar encima el resto de la cebolla.

Cortar los pimentones en 2 y remover la semilla. Cortar en tiras de 3-4 mm de ancho. Freir en el resto del aceite (1 cucharada), con una pizca de sal, hasta que los trozos estén estén blandos y ligéramente dorados. Poner sobre la cebolla.

Rallar el queso y poner sobre el pimentón.

Calentar el horno a 250°C. Una vez caliente, poner al fuente con las papas hasta que se doren y estén calientes, unos 15 minutos. Servir caliente, como acompañamiento de carnes a las brasas o a la cacerola. También puede ser utilizado como plato principal para vegetarianos.